Formacion de la columna vertebral embriologia

Desarrollo de la médula espinal pdf

Después de 15 días de desarrollo, el embrión humano tiene la forma de un disco plano y ovoide que consta de dos capas de células: el ectodermo en la parte dorsal y el endodermo en la parte ventral (Fig. 12.1). El ectodermo es la capa que principalmente dará lugar a la piel y a la médula espinal. El endodermo forma el tracto alimentario.1 En el extremo caudal del embrión, las células del ectodermo se redondean y se amontonan, formando una elevación conocida como estría primitiva.1 Las células de la estría primitiva migran lateralmente y hacia delante, insinuándose entre el ectodermo y el endodermo para formar una tercera capa en el embrión llamada mesodermo (Figs. 12.1, 12.2). Justo delante de la estría primitiva se desarrolla otro engrosamiento, conocido como nodo de Hensen. Desde este nodo, un cordón de células, conocido como notocorda, migra hacia delante entre el ectodermo y el endodermo (véase la Fig. 12.2). Hacia los 28 días, la notocorda delimita completamente la línea media del embrión1 e induce la formación de la columna vertebral a su alrededor. Dorsalmente a la notocorda, el ectodermo forma el tubo neural, que se diferencia en cerebro y médula espinal.

Ortobulos de la columna vertebral

El esqueleto axial comienza a formarse durante el desarrollo embrionario temprano. Sin embargo, el crecimiento, la remodelación y la osificación (formación de hueso) continúan durante varias décadas después del nacimiento antes de que el esqueleto adulto esté completamente formado. El conocimiento de los procesos de desarrollo que dan lugar al esqueleto es importante para comprender las anomalías que pueden surgir en las estructuras esqueléticas.

Durante la tercera semana del desarrollo embrionario, se desarrolla una estructura similar a una varilla, denominada notocorda, en sentido dorsal a lo largo del embrión. El tejido que recubre la notocorda se agranda y forma el tubo neural, que dará lugar al cerebro y la médula espinal. En la cuarta semana, el tejido del mesodermo situado a ambos lados de la notocorda se engrosa y se separa en una serie repetida de estructuras de tejido en forma de bloque, cada una de las cuales se denomina somita. A medida que los somitas se agrandan, cada uno se divide en varias partes. La más medial de estas partes se llama esclerotoma. Los esclerotomos están formados por un tejido embrionario llamado mesénquima, que dará lugar a los tejidos conectivos fibrosos, los cartílagos y los huesos del cuerpo.

Origen de las vértebras

La columna vertebral es la estructura central del cuerpo vertebrado de la que derivan la estabilidad, el movimiento y la postura. Las vértebras de la columna vertebral están organizadas en cuatro regiones (enumeradas en orden de craneal a caudal): cervical, torácica, lumbar y pélvica. Estas regiones se clasifican por sus diferencias de curvatura. La columna vertebral humana suele estar formada por treinta y tres vértebras, de las cuales siete son cervicales (C1-C7), doce torácicas (T1-T12), cinco lumbares (L1-L5) y nueve pélvicas (cinco fusionadas como el sacro y cuatro fusionadas como el cóccix).

Los somitas, los componentes de la columna vertebral, se forman secuencialmente de anterior a posterior y luego se separan en porciones craneales y caudales. A continuación, se produce un cambio repentino en el que la porción craneal de cada somito se recombina simultáneamente con la porción caudal del somito directamente anterior en un proceso conocido como resegmentación. Esto permite que los nervios espinales pasen entre los cuerpos vertebrales precartilaginosos que posteriormente forman los arcos vertebrales y protegen los nervios espinales. Si se interrumpe, el proceso de formación de la columna vertebral puede dar lugar a anomalías vertebrales como hemivértebras, vértebras en bloque, vértebras en mariposa, vértebras de transición y, en casos extremos, espina bífida. Estos defectos pueden provocar la compresión de la médula espinal debido a la deformación del canal vertebral, la curvatura de la columna y las alteraciones de la forma y el número de vértebras. Este conjunto de malformaciones de la columna vertebral que se producen durante la gestación se denomina defectos vertebrales congénitos.

Desarrollo de la columna vertebral

El desarrollo embriológico de la columna vertebral humana es un proceso enormemente complejo que sólo se conoce parcialmente. La diferenciación de los tejidos pluripotentes del embrión conduce a la formación temprana de una estructura vertebral segmentada y repetitiva. Dado que el embrión es exquisitamente susceptible de sufrir malformaciones y errores de desarrollo, cada paso de la formación es crítico.1-4 La familiaridad con estos diversos pasos puede ser útil para comprender no sólo los síndromes congénitos, sino también el posible papel del desarrollo en relación con la predisposición a algunos procesos degenerativos de la columna vertebral, considerados típicamente como afecciones de «desgaste».5,6 La comprensión cada vez más amplia de las bases genéticas de la vida, y la genética del desarrollo de la columna vertebral no es una excepción, ha ayudado a comprender estos síndromes.7-13

El concepto de metamerismo es fundamental para comprender la embriología de la columna vertebral. En principio, el metamerismo es el desarrollo de un organismo altamente especializado, con sistemas de órganos multifuncionales, a partir de muchos segmentos anatómicamente similares dispuestos de forma lineal. Esto es particularmente fácil de conceptualizar en la columna vertebral porque la columna vertebral completamente desarrollada comprende numerosas unidades con forma, disposición y función similares. Sin embargo, el metamerismo también se refiere al desarrollo de los apéndices a partir de los metámeros, que no tienen una disposición tan repetitiva de unidades consecutivas.