Formacion de la monarquia española

Cronología de la historia de España

La historia de España se remonta a la Antigüedad, cuando los pueblos prerromanos de la costa mediterránea de la Península Ibérica entraron en contacto con los griegos y los fenicios y se desarrollaron los primeros sistemas de escritura conocidos como alfabetos paleohispanos. Durante la Antigüedad clásica, la península fue escenario de múltiples colonizaciones sucesivas de griegos, cartagineses y romanos. Los pueblos nativos de la península, como el pueblo de Tartessos, se mezclaron con los colonizadores para crear una cultura exclusivamente ibérica. Los romanos llamaban a toda la península Hispania, de donde procede el nombre moderno de España. La región se dividió, en varias ocasiones, en diferentes provincias romanas. Al igual que el resto del Imperio Romano de Occidente, España fue objeto de numerosas invasiones de tribus germánicas durante los siglos IV y V de nuestra era, lo que provocó la pérdida del dominio romano y el establecimiento de reinos germánicos, sobre todo de los visigodos y los suevos, que marcaron el inicio de la Edad Media en España.

Reyes de España

Capital: MadridLengua(s) oficial(es) de la UE: EspañolPaís miembro de la UE: desde el 1 de enero de 1986Moneda: euro.  Miembro de la zona euro desde el 1 de enero de 1999Schengen:  Miembro del espacio Schengen desde el 26 de marzo de 1995Cifras:  Tamaño geográfico – población – producto interior bruto (PIB) per cápita en EPA

España es una democracia parlamentaria y una monarquía constitucional con un jefe de gobierno -el presidente del gobierno- y un jefe de Estado -el monarca-. El Consejo de Ministros es el poder ejecutivo y está presidido por el Presidente del Gobierno. España es un Estado unitario, compuesto por 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas con distintos grados de autonomía.Ubicación en el mapa de la UE

Los sectores más importantes de la economía española en 2020, la administración pública, la defensa, la educación, la sanidad humana y las actividades de trabajo social (20,5%), el comercio al por mayor y al por menor, el transporte, el alojamiento y los servicios alimentarios (19,7%) y la industria (16,1%). El comercio intracomunitario representa el 61% de las exportaciones españolas (Francia 16%, Alemania 11% e Italia 8%), mientras que fuera de la UE el 8% va al Reino Unido y el 5% a Estados Unidos.En cuanto a las importaciones, el 57% proceden de países de la UE (Alemania 14%, Francia 11% e Italia 7%), mientras que fuera de la UE el 9% procede de China y el 4% de Estados Unidos.

La familia real española

La Constitución española de 1978 restableció[1][nota 1] una monarquía constitucional como forma de gobierno para España tras el fin del régimen franquista y la restauración de la democracia en 1977. La Constitución de 1978 afirmó el papel del Rey de España como personificación viva y encarnación del Estado español y símbolo de la unidad y permanencia de España, y también es investido como «árbitro y moderador» de las instituciones del Estado español. [2] [4] Constitucionalmente, el rey es el jefe del Estado y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas españolas [2] [4] La Constitución codifica el uso de los estilos y el titulario real, las Prerrogativas Reales, la sucesión hereditaria a la corona, las indemnizaciones y la contingencia de la regencia-tutela en casos de minoría de edad o incapacidad del monarca. [Según la Constitución, el monarca tiene también la función de promover las relaciones con las «naciones de su comunidad histórica»[2][4] El Rey de España preside la Organización de Estados Iberoamericanos, que representa a más de 700.000.000 de personas en veinticuatro naciones miembros de todo el mundo[5][6] Es la última monarquía que queda en la costa mediterránea europea (exceptuando Mónaco).

Historia de España

La revolución en España ha tomado ahora la apariencia de una condición permanente que, como nuestro corresponsal en Londres [A. Pulszky] nos ha informado, las clases ricas y conservadoras han comenzado a emigrar y a buscar seguridad en Francia. Esto no es sorprendente; España nunca ha adoptado la moderna moda francesa, tan en boga en 1848, de comenzar y realizar una revolución en tres días. Sus esfuerzos en esa línea son complejos y más prolongados. Tres años parece ser el límite más corto al que se limita, mientras que su ciclo revolucionario a veces se expande hasta nueve. Así, su primera revolución en el presente siglo se extendió de 1808 a 1814; la segunda de 1820 a 1823; y la tercera de 1834 a 1843. Cuánto durará la actual, o en qué desembocará, es imposible de predecir para el político más agudo; pero no es mucho decir que no hay otra parte de Europa, ni siquiera Turquía y la guerra de Rusia, que ofrezca un interés tan profundo al observador reflexivo, como lo hace España en este instante.