Formacion por competencias laborales

Formación de H&s

Múltiples estudios han documentado que un gran número de puestos de trabajo están en peligro a medida que los dispositivos programados -muchos de ellos sistemas inteligentes y autónomos- continúan su marcha hacia los lugares de trabajo. Un estudio reciente realizado por economistas del ámbito laboral ha concluido que «un robot más por cada mil trabajadores reduce la relación empleo-población en unos 0,18-0,34 puntos porcentuales y los salarios en un 0,25-0,5 por ciento». Cuando el Pew Research Center y el Imagining the Internet Center de la Universidad de Elon preguntaron a los expertos en 2014 si la IA y la robótica crearían más puestos de trabajo de los que destruirían, el veredicto se dividió por igual: El 48% de los encuestados preveía un futuro en el que se perderían más puestos de trabajo de los que se crearían, mientras que el 52% decía que se crearían más puestos de trabajo de los que se perderían. Desde aquel sondeo de expertos, el futuro del empleo ha sido uno de los temas principales de muchas conferencias importantes en todo el mundo.

Se han promovido varias soluciones políticas y de mercado para hacer frente a la pérdida de empleo y salarios prevista por tecnólogos y economistas. Una idea clave que surge de muchas conversaciones, incluida una de las discusiones principales en el Foro Económico Mundial en 2016, es que los cambios en los entornos educativos y de aprendizaje son necesarios para ayudar a las personas a mantenerse empleables en la fuerza laboral del futuro. Entre las seis conclusiones generales de un nuevo informe de 184 páginas de las Academias Nacionales de Ciencias, los expertos recomiendan: «El sistema educativo tendrá que adaptarse para preparar a los individuos para el cambiante mercado laboral. Al mismo tiempo, los recientes avances de las tecnologías de la información ofrecen formas nuevas y potencialmente más accesibles de acceder a la educación.»

Habilidades de Ilo

Las estrategias nacionales de capacitación, diseñadas y aplicadas con un enfoque gubernamental integral, alinean los esfuerzos de las políticas de empleo, educación, investigación, industria y desarrollo regional. Deben contar con la participación de los interlocutores sociales, la sociedad civil, la educación, la formación y las partes interesadas del mercado laboral, y basarse en las estrategias nacionales de capacitación existentes.

Sobre la base de una propuesta de la Comisión, el Consejo ha adoptado una Recomendación del Consejo sobre la educación y la formación profesionales para la competitividad sostenible, la equidad social y la resiliencia, que define los principios clave para garantizar que la educación y la formación profesionales sean ágiles, se adapten rápidamente a las necesidades del mercado laboral y ofrezcan oportunidades de aprendizaje de calidad para todos los grupos de edad.

Para promover estas reformas, la Comisión apoya los Centros de Excelencia Profesional (CoVE) que reúnen a socios locales para desarrollar «ecosistemas de competencias». Los ecosistemas de competencias contribuirán al desarrollo regional, económico y social, a la innovación y a las estrategias de especialización inteligente.

Competencias necesarias en el futuro

Los gobiernos quieren ayudar a sus ciudadanos a desarrollarse en estas áreas, pero es difícil diseñar planes de estudio y las mejores estrategias de aprendizaje sin ser más precisos sobre las habilidades necesarias. Es difícil enseñar lo que no está bien definido.

La investigación identificó un conjunto de 56 competencias fundamentales que beneficiarán a todos los ciudadanos y demostró que un mayor dominio de las mismas ya está asociado a una mayor probabilidad de empleo, mayores ingresos y satisfacción laboral.

Algunos trabajos serán, por supuesto, especializados. Pero en un mercado laboral cada vez más automatizado, digital y dinámico, todos los ciudadanos se beneficiarán de tener un conjunto de competencias básicas que les ayuden a cumplir los tres criterios siguientes, independientemente del sector en el que trabajen o de su ocupación:

Buscando aún más precisión, identificamos 56 elementos de talento distintos (DELTAs) que entran dentro de estos grupos de habilidades. Los llamamos DELTAs, en lugar de habilidades, porque son una mezcla de habilidades y actitudes. La «adaptabilidad» y el «afrontamiento de la incertidumbre» son actitudes, por ejemplo.

Futuras competencias laborales 2030

El programa de Desarrollo de Competencias (SD) ofrece a los participantes desempleados que reúnen los requisitos del Acuerdo de Desarrollo del Mercado Laboral (LMDA) y que necesitan aprender competencias adicionales de básicas a avanzadas, una formación de desarrollo que les ayude a obtener las competencias que necesitan para encontrar trabajo. Los participantes en el programa SD deben ser aquellos que carecen de habilidades comerciales y necesitan habilidades profesionales nuevas o adicionales para mejorar sus perspectivas de empleo, pero que por lo demás están preparados para trabajar. Los participantes que solicitan ayuda a través de este programa asisten a la formación a tiempo completo y ésta puede ser aprobada a través de proveedores de formación públicos o privados.

El Piloto, introducido el 8 de julio de 2019, permite que los nuevos solicitantes del Programa de Desarrollo de Habilidades que se autoidentifican como una o más de las personas especificadas subrepresentadas en el mercado laboral sean elegibles para el programa si han sido parte de la fuerza laboral durante un mínimo de 24 meses a lo largo de su historial de empleo en lugar de 36 meses.

Este cambio de política piloto tiene por objeto permitir un acceso más temprano al Programa de Desarrollo de Competencias con el fin de reducir las barreras y promover las oportunidades para las personas subrepresentadas en el mercado laboral de Nueva Escocia.