Instituto de formación y estudios en democracia

Idea internacional

Todo ello exige un esfuerzo continuo para facilitar el desarrollo de capacidades entre los miembros del Parlamento, además del personal parlamentario. Esto es aún más importante en un orden mundial cada vez más impulsado por la información, en el que hay que poner el máximo énfasis en el desarrollo de parlamentarios informados, y de funcionarios parlamentarios que puedan apoyarlos adecuadamente. Dado que el funcionamiento eficaz y eficiente de los parlamentos exige una mejora constante de las competencias del personal parlamentario en particular, es necesario que su formación sea amplia e intensiva. Estas medidas ayudarán a los diputados y al personal parlamentario a mantener los más altos niveles de excelencia profesional.

También hay que tener en cuenta que son varios los actores que hacen que una democracia parlamentaria funcione con éxito. Además de los parlamentarios y el personal parlamentario, estas partes interesadas son los medios de comunicación, la administración pública, la comunidad académica, incluidos los estudiantes, y los ciudadanos en general. En el curso de su evolución, la democracia parlamentaria ha desarrollado varios procedimientos y procesos altamente especializados, de los que los legisladores, los responsables políticos, los administradores y otros deberían tener un buen conocimiento. Y es sólo la institución del Parlamento la que puede impartir esos conocimientos a todos los actores de la democracia. Por lo tanto, la onerosa tarea de realizar los estudios pertinentes y permitir la orientación y la formación necesarias de las partes interesadas recae principalmente en el propio Parlamento. Dirección del Instituto: PARLIAMENT LIBRARY BUILDING, PANDIT PANT MARG, NEW DELHI – 110 001,INDIA 2020-2021Puede consultar los cursos disponibles haciendo clic en los siguientes enlaces:

Itec

Valoramos la colaboración con todos los grupos que se dedican a mejorar la gobernanza democrática. Nuestras asociaciones con grupos nacionales incluyen organismos de gestión electoral y partidos políticos, así como organizaciones regionales y subregionales. Nuestra financiación y otros tipos de contribuciones provienen de nuestros Estados miembros y otros socios financieros. Más información sobre nuestros socios.

Desarrollamos, compartimos y posibilitamos el uso de conocimientos comparativos en nuestras principales áreas de impacto: procesos electorales, construcción de constituciones, evaluación de la democracia y participación y representación política. También abordamos las importantes cuestiones de la igualdad de género y la inclusión, y los conflictos y la seguridad en relación con la democracia.

Nuestros esfuerzos para apoyar el cambio democrático se basan en nuestro potencial de convocatoria. Facilitamos el diálogo a nivel nacional, de expertos e internacional. Trabajamos con el espíritu del diálogo entre iguales, en el que todos tienen experiencias y conocimientos que compartir.

Nuestro Secretario General ejerce el liderazgo estratégico del Instituto. Para ello, el Secretario General informa sobre la ejecución general de las actividades y representa a la organización en el exterior y desarrolla sólidas relaciones con los Estados miembros y otros grupos de interés. El Secretario General nombra al personal para llevar a cabo los programas de la organización.

Datos de la idea

El Instituto Nacional Demócrata (NDI), o Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales, es una ONG estadounidense sin ánimo de lucro que trabaja con socios en países en vías de desarrollo para aumentar la eficacia de las instituciones democráticas[1] Las áreas principales del programa del NDI incluyen la participación ciudadana, las elecciones, los debates, la gobernanza democrática, la democracia y la tecnología, la inclusión política de los grupos marginados, y el género, las mujeres y la democracia, la paz y la seguridad, los partidos políticos y la participación política de los jóvenes[2] La misión declarada de la organización es «apoyar y fortalecer las instituciones democráticas en todo el mundo a través de la participación ciudadana, la apertura y la responsabilidad en el gobierno»[1].

El NDI se fundó en 1983, poco después de que el Congreso de Estados Unidos creara la Dotación Nacional para la Democracia (NED)[3] La creación de la NED fue seguida por el establecimiento de tres institutos relacionados: el Centro para la Empresa Privada Internacional, el Instituto Democrático Nacional para Asuntos Internacionales y el Instituto Republicano Nacional para Asuntos Internacionales (que posteriormente pasó a llamarse Instituto Republicano Internacional). El Endowment actúa como organización paraguas a través de la cual estos tres institutos y un número cada vez mayor de grupos del sector privado recibirían financiación para llevar a cabo programas en el extranjero[4].

Informe internacional sobre la democracia de las ideas

La cuestión de la pobreza en el contexto de las llamadas políticas públicas democráticas es un tema recurrente en la agenda de investigadores, políticos y programas de desarrollo de los más diversos matices. De hecho, según el PNUD, un tercio de la población mundial vive por debajo del nivel de pobreza, con carencias en salud, educación y niveles de vida básicos.

Según el IBGE, en Brasil hay 52 millones de personas que viven con menos de 15 reales al día. Se observa, sobre todo en los círculos académicos y políticos, una cierta sensibilidad hacia la pobreza, no sólo desde una perspectiva humanitaria, sino también porque es una amenaza creciente para la seguridad de las clases sociales que están fuera del cinturón de pobreza, para el crecimiento de la economía, para la violencia y para la estabilidad social. Esta situación motiva políticas compensatorias dentro de los límites del equilibrio fiscal, al mismo tiempo que se habla de reducir el tamaño del Estado, de privatizar, de desregular y de abrir la economía nacional a los mercados globalizados.