Proceso de formacion del hueso

Formación ósea pdf

Cuando se pierde un diente y no se sustituye, la remodelación ósea rellena gran parte del hueco. Aunque la remodelación será evidente en pocas semanas (especialmente al sonreír), el proceso continuará durante algunos meses.

Los huesos son órganos rígidos que forman parte del endoesqueleto de los vertebrados. Sostienen y protegen los distintos órganos del cuerpo, producen glóbulos rojos y blancos y almacenan minerales. El tejido óseo es un tipo de tejido conectivo denso que parece estático, pero en realidad se remodela constantemente a lo largo de la vida del organismo vertebrado. Esto ocurre con la acción sincronizada de los osteoclastos y los osteoblastos, células que reabsorben y depositan hueso, respectivamente. La remodelación ósea también se produce en respuesta a un traumatismo, como por ejemplo tras una fractura accidental o la colocación de implantes dentales.

La osificación intramembranosa se produce principalmente durante la formación de los huesos planos del cráneo, así como de la mandíbula, el maxilar y las clavículas. El hueso se forma a partir de tejido conectivo, como el tejido del mesénquima, y no de cartílago. Los pasos de la osificación intramembranosa son:

Osteogénesis

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La osificación (también llamada osteogénesis o mineralización ósea) en la remodelación ósea es el proceso de colocación de nuevo material óseo por parte de células denominadas osteoblastos. Es sinónimo de formación de tejido óseo[1] Hay dos procesos que dan lugar a la formación de tejido óseo normal y sano:[2] La osificación intramembranosa es la colocación directa de hueso en el tejido conectivo primitivo (mesénquima), mientras que la osificación endocondral implica al cartílago como precursor.

En la curación de las fracturas, la osteogénesis endocondral es el proceso más común, por ejemplo en las fracturas de huesos largos tratadas con yeso de París, mientras que las fracturas tratadas mediante reducción abierta y fijación interna con placas metálicas, tornillos, clavos, varillas y clavos pueden curar por osteogénesis intramembranosa.

Pasos de la osificación endocondral

El hueso es un tipo compacto de tejido conectivo endurecido compuesto por células óseas, membranas, una matriz mineralizada extracelular y una médula ósea central. Los dos tipos principales de hueso son el compacto y el esponjoso.

El hueso es un tipo compacto de tejido conectivo endurecido compuesto por células óseas, membranas, una matriz mineralizada extracelular y una médula ósea central. Los dos tipos principales de hueso son el compacto y el esponjoso.

El cartílago es un tipo de tejido conectivo derivado del mesénquima embrionario que es responsable del soporte estructural, la resistencia y la suavidad de las acciones físicas. El pericondrio (membrana de tejido conectivo que rodea al cartílago) compensa la ausencia de vasculatura en el cartílago aportando nutrición y soporte.

El hueso es un tipo compacto de tejido conectivo endurecido compuesto por células óseas, membranas, una matriz mineralizada extracelular y médula ósea central. Los dos tipos principales de hueso son el compacto y el esponjoso.

El hueso es un tipo compacto de tejido conectivo endurecido compuesto por células óseas, membranas, una matriz mineralizada extracelular y una médula ósea central. Los dos tipos principales de hueso son el compacto y el esponjoso.

Formación de hueso intramembranoso

La formación ósea tiene lugar para soportar las fuerzas mecánicas, el crecimiento y el proceso de reparación. La remodelación ósea es un proceso de reabsorción constante de hueso por parte de los osteoclastos y de sustitución por parte de los osteoblastos. Los osteocitos actúan como mecanosensores y ordenan a los osteoclastos dónde reabsorber hueso, y a los osteoblastos cuándo y dónde formar hueso nuevo.1,14 La remodelación ósea consta de cuatro fases. En primer lugar la fase de activación, esta fase implica la detección de una señal de remodelación debido a cambios en las fuerzas físicas reconocidas por los osteocitos o daños en la matriz ósea debido a la apoptosis de los osteocitos, estas son señales para el osteoclasto. La segunda fase es la de resorción, el osteoclasto rompe la matriz ósea. La tercera es la fase de reversión, la célula mononuclear elimina la matriz de colágeno desmineralizada no digerida en las lagunas y prepara la superficie ósea para la formación de hueso. La última fase es la formación de hueso por parte de los osteoblastos. La estimulación mecánica estimula la formación ósea e inhibe la reabsorción ósea. Las condiciones de reposo inhiben la formación de hueso. El ciclo de remodelación concluye cuando se ha sustituido una cantidad igual de hueso reabsorbido. La remodelación se desarrolla la mayoría de las veces de forma aleatoria, pero también se produce en zonas que necesitan reparación. Según la ley de Wolff, la arquitectura ósea está determinada por la tensión mecánica del hueso.9, 14-17